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Prevención del cáncer: detectar a tiempo es esencial (y el papel que juegan las empresas)

Prevención del cáncer en México: por qué detectar a tiempo salva vidas y cómo las empresas pueden impulsar check-ups, atención primaria y diagnóstico oportuno.

Cada año, el cáncer cobra millones de vidas en el mundo, no porque no existan tratamientos, sino porque llega tarde al diagnóstico. A más de dos décadas de que la Organización Mundial de la Salud y la UICC impulsaran el Día Mundial contra el Cáncer, el mensaje sigue siendo vigente: la prevención y la detección temprana salvan vidas.

Precisamente por eso, el 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer. El cáncer continúa siendo la segunda causa de muerte a nivel global, solo detrás de las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, la gran paradoja es que una parte importante de estas muertes son evitables o tratables si el diagnóstico ocurre a tiempo. 

En México, los datos son claros:

  • Cerca del 30% de los casos de cáncer pueden prevenirse modificando hábitos y estilos de vida.

  • Esto significa que hasta 6 de cada 10 personas podrían sobrevivir o evitar la enfermedad si existiera una cultura preventiva sólida.

Radiografía del cáncer en México

Aunque a nivel global el cáncer es la segunda causa de muerte, en México ocupa el tercer lugar, después de enfermedades cardiovasculares y diabetes. Sin embargo, su impacto sigue creciendo.

En el primer semestre de 2025, el cáncer provocó 23,678 fallecimientos, con tasas más altas en CDMX, Estado de México y Jalisco (INEGI).

En 2024, se registraron más de 94 mil fallecimientos por tumores malignos en el país, lo que representa 11.5% del total de muertes. Además, el 57.9% de las muertes ocurre en personas de 65 años o más, lo que confirma su desarrollo silencioso y tardío.

Los cánceres más frecuentes en México:

  • Cáncer de mama: +31 mil nuevos casos al año. Es la principal causa de muerte por cáncer en mujeres mayores de 25 años.

  • Cáncer de próstata: +26,500 nuevos casos anuales en hombres, principalmente a partir de los 60 años.

  • Cáncer colorrectal: +16 mil casos nuevos al año en ambos sexos; el tamizaje debe iniciar desde los 45 años.

  • Cáncer cervicouterino: +10 mil casos anuales, en gran medida prevenibles por vacunación contra VPH.

Cuando la prevención se convierte en impacto real

Hablar de detección temprana no es solo un ideal médico: es una realidad medible cuando existen sistemas de salud bien diseñados. A través de las soluciones de Welbe, más de 1,000 casos de cáncer han sido identificados en etapas tempranas, gracias a programas de check-ups, estudios diagnósticos oportunos y seguimiento clínico continuo.

Este dato es clave por tres razones fundamentales: 

1. Porque detectar cáncer en etapas iniciales salva vidas: las probabilidades de curación y sobrevida aumentan de forma significativa cuando el diagnóstico ocurre antes de que la enfermedad avance. 

2. Porque la detección temprana reduce de manera drástica los gastos médicos, tanto para las personas como para las organizaciones, al evitar tratamientos complejos, hospitalizaciones prolongadas y complicaciones asociadas a diagnósticos tardíos. 

3. Porque mejora la efectividad del tratamiento, permitiendo intervenciones más precisas, menos invasivas y con mejores resultados clínicos.

Cuando la prevención deja de ser un discurso y se convierte en un proceso estructurado —con datos, tecnología y acceso real a la salud—, el impacto trasciende las cifras. Se protege la vida, se cuida la sostenibilidad financiera y se construyen entornos laborales verdaderamente responsables con la salud de las personas.

Cuando la salud se gestiona con datos, acceso y seguimiento, la prevención deja de ser un costo intangible y se convierte en un retorno claro en vidas protegidas, recursos optimizados y organizaciones más sostenibles.

El reto del diagnóstico tardío en un sistema fragmentado

En México, cerca del 70 % de los casos de cáncer se detectan en etapas avanzadas (III o IV). Esto no ocurre por falta de normas o conocimiento médico, sino por barreras estructurales:

  • Fragmentación del sistema de salud, dividido en múltiples instituciones que no siempre se comunican entre sí.

  • Déficit y desigualdad en especialistas y equipo médico, especialmente fuera de las grandes ciudades.

  • Barreras económicas, donde el diagnóstico oportuno sigue siendo inaccesible para muchos.

  • Miedo al diagnóstico y factores culturales, que retrasan la consulta médica.

¿En verdad se puede prevenir el cáncer?

En 2022, alrededor de 7.1 millones de nuevos casos de cáncer en el mundo podrían haberse prevenido o detectado tempranamente. Esto equivale a casi 4 de cada 10 diagnósticos, una cifra que cambia por completo la narrativa del cáncer como una enfermedad inevitable. 

Los datos provienen del análisis más amplio realizado hasta ahora por la Organización Mundial de la Salud y su Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, la IARC, publicado en Nature Medicine. El estudio analizó 30 factores de riesgo modificables —conductuales, ambientales e infecciosos— en 36 tipos de cáncer y 185 países, demostrando que una proporción sustancial de los diagnósticos no solo era tratable, sino evitable antes de que la enfermedad comenzara.

El análisis revela además que la prevención del cáncer no es uniforme: varía por sexo, región y tipo de tumor. En los hombres, 45.4% de los cánceres son evitables, principalmente por la alta carga del tabaquismo; en las mujeres, el porcentaje es de 29.7%, con un peso mayor de infecciones como el virus del papiloma humano (VPH).

A nivel geográfico, las brechas son profundas: mientras Asia Oriental concentra más del 57% de cánceres evitables en hombres, regiones con menor acceso a vacunación y saneamiento siguen enfrentando diagnósticos tardíos. 

Herramientas de prevención 

Las herramientas para cambiar esta realidad ya existen y están contempladas en las normas de salud. Algunas pruebas de tamizaje clave en México incluyen:

  • Mastografía cada dos años en mujeres de 40 a 69 años.

  • Pruebas de VPH como tamizaje primario para cáncer cervicouterino.

  • Antígeno Prostático Específico (APE) y tacto rectal en hombres a partir de los 45–50 años.

  • Pruebas de sangre oculta en heces y colonoscopía para cáncer colorrectal desde los 45 años.

  • Vacunación contra VPH y Hepatitis B, con efectividad preventiva superior al 95%.

  • Checkups médicos periódicos por perfil de riesgo, que permiten detectar alteraciones antes de que se conviertan en enfermedades crónicas o de alto impacto.

  • Seguimiento estructurado de exámenes médicos, asegurando lectura clínica, trazabilidad de resultados y acciones preventivas oportunas, no solo la entrega del estudio.

Rol clave de las empresas para prevenir antes de que el sistema falle

Aquí entra un actor cada vez más relevante: las empresas. En un país donde el sistema de salud enfrenta múltiples barreras, las organizaciones tienen una oportunidad —y una responsabilidad— clara.

Las empresas que integran la prevención en su estrategia:

  • Facilitan detección temprana a través de check-ups y estudios preventivos.

  • Acercan servicios de salud que de otro modo serían inaccesibles.

  • Protegen a sus colaboradores y reducen ausentismo, incapacidades y rotación.

  • Contribuyen a cerrar la brecha entre diagnóstico tardío y atención oportuna.

¿Qué pueden hacer las empresas para prevenir cáncer en su plantilla?

  • Priorizar la atención primaria como primer punto de contacto, con consultas médicas regulares que detecten señales tempranas antes de que escalen.

  • Implementar check-ups preventivos periódicos, segmentados por edad, sexo y factores de riesgo, no solo exámenes de ingreso.

  • Facilitar estudios de tamizaje clave (laboratorio, imagenología y pruebas específicas) con acceso simple y tiempos de respuesta claros.

  • Asegurar seguimiento médico a resultados anormales, evitando diagnósticos tardíos por falta de lectura clínica o continuidad.

  • Usar datos de salud agregados para prevención, identificando patrones de riesgo y activando campañas preventivas oportunas.

El cáncer no da avisos en sus primeras etapas y esperar a los síntomas puede ser demasiado tarde. La ciencia ha avanzado, los tratamientos existen, las normas están escritas. Lo que falta es activar la prevención de forma sistemática.

En Welbe ayudamos a las empresas a implementar modelos de salud preventiva, con check-ups, estudios diagnósticos, seguimiento clínico y sistemas que permiten detectar riesgos antes de que se conviertan en crisis. https://www.welbecare.com/